El mercado polaco, junto con él de Turquía, posee un gran potencial en las inversiones en modernización y construcción de bloques energéticos.
Muchos países de Europa del Sur, sobre todo Grecia, Portugal y España, han limitado sus gastos de inversión por la crisis económica. Ahora mismo el mayor interés se centra en bloques de vapor-gas por su mejor eficiencia, menores costes de inversión, mayor flexibilidad y menor emisión de CO2.
Sin embargo, en Polonia, gracias a grandes reservas de su propio combustible, aún se planea las inversiones en las centrales eléctricas de carbón. En este caso, la tecnología CCS de captar y almacenar CO2 parece muy interesante.
El sector energético tiene algunos problemas con permisos de emisión de CO2 y con complicados procedimientos de concursos públicos. La mayoría de las modernizaciones hechas en el sector energético está relacionada con el aumento de la eficiencia de los bloques existentes y la limitación de la emisión de gases de combustión.